El bolso ASTER toma su nombre de una flor vinculada a un recuerdo de la infancia, por su forma depurada y esculpida, con pétalos suaves como el terciopelo.
El bolso narra la misma historia de líneas arquitectónicas que se funden con rasgos más suaves y proporciones refinadas, convirtiéndose así en una pieza versátil a la par que única. En ante, esta dualidad se traslada a la piel, evocando el tacto de la flor.

